Bañera

Viste tu baño con estilo

Escogemos con mucho cuidado toda la ropa de hogar de nuestra casa: la ropa para las camas, las cortinas y hasta las fundas de los sofás. Pero a veces, descuidamos otros aspectos que también son importantes como son las toallas para el baño.

Nuestras madres y abuelas, que de cosas de casa sabían mucho, solían tener dos juegos de toallas en el cuarto de baño: las de presumir y las de usar. El juego para lucir era un juego bonito, normalmente cosido a mano y con puntillas. Y pobre de quién usara esa toalla para secarse las manos, ya que solo era para adornar y, como mucho, para las visitas que ellos sí, podían utilizarlas sin escuchar riñas.

Hoy, la manera de pensar ha cambiado mucho y la mayor parte de la gente ya no tiene cosas pensadas para cuando vienen visitas, sino que quieren disfrutar de todo lo que hay en el hogar. Y está bien. Pero eso hace que se les exija mucho más a las toallas.

Calidad y resistencia

Para las toallas del baño es fundamental la calidad. Unas buenas toallas de algodón que absorban bien el agua y que sequen la piel son las más demandadas. Es importante recordar que para que las toallas sequen bien es muy importante no ponerles jamás suavizante.

Pero también es importante que sean bonitas, que no pierdan el color con los lavados y que se vean siempre como el primer día. Por eso, los juegos de toalla de marcas de calidad son los más demandados. Es cierto que pueden resultar un poco más caros pero la diferencia de precio se amortiza porque duran muchísimo más tiempo y se mantienen siempre impecables.

Hoy ya  no se llevan las toallas con ganchillo o bordados a mano. No es necesario entrar en esos detalles para tener un cuarto de bajo elegante y por eso las toallas solo tienen que ser de un buen tejido y tener un bonito diseño para cumplir con todas las exigencias.

Un bonito toallero

Y si te vas a preocupar de comprar toallas de calidad no olvides tener un bonito toallero en el cual poder lucirlas. Son especialmente recomendables los toalleros con calefacción que permiten tener las toallas secas y a una buena temperatura durante todo el invierno.

Un buen toallero debe de permitir que la toalla se luzca y se vean sus detalles, sin tener que doblarse demasiado para poder usarla con la máxima comodidad.